Una estrella cayó en mi jardín. La ví llegar desde mi ventana. Me acerqué con miedo, la observé y ví que sonreía pero que sus ojos lloraban.
Y me miró a los ojos y me extendió su mano. Me dijo que de donde ella venía no existía ni el amor ni el odio, ni la alegría ni la tristeza, no sabía lo que era querer a alguien ni sufrir o disfrutar por ello. Porque las estrellas viven tan alejadas la una de la otra que ni siquiera pueden hablarse.
Y desde lejos había visto como vivían los humanos y le había llamado la atención. Lo pensó durante muchos años, cientos, miles.. hasta que un día finalmente se decidió y se tiró.
Entónces mientras me miraba a los ojos y con la mano extendida,me dijo que tenía miedo, que no sabía lo que era sentir, pero que quería saberlo. Que quería empezar a vivir.
Y yo le tomé la mano y le enseñé su primera lección: lo que se sentía estar acompañado.
viernes, 29 de abril de 2011
miércoles, 27 de abril de 2011
Deseo de hablar
No lo puedo evitar.
Quiere salir, lo siento adentro mío y hace fuerza, me golpea a cada instante haciendo temblar mi mundo.
Cada respiración, cada segundo de mi pensamiento, cada escena de mi imaginación; ahí estas vos.
No te lo pueden decir mis labios, así que lo intenta decir todo mi cuerpo; lo dice mi alma.
Me concentro para que a la distancia te llegue. Siento que es tan fuerte que creo que puede alcanzarte.
Quizás una brisa de viento mientras caminás o un calorcito reconfortante mientras dormís o quizás, simplemente esa sensación de que la vida te sonríe.
Tal vez cuando me veas, puedas ver en mis ojos que ellos quieren hundirse en los tuyos o, tal vez, puedas sentir en mi roce que mis manos quieren acariciar todo tu cuerpo.
..Y quizás cuando te vea, puedas escuchar a mi boca decirte que te amo sin que una lágrima recorra mi mejilla.
Quiere salir, lo siento adentro mío y hace fuerza, me golpea a cada instante haciendo temblar mi mundo.
Cada respiración, cada segundo de mi pensamiento, cada escena de mi imaginación; ahí estas vos.
No te lo pueden decir mis labios, así que lo intenta decir todo mi cuerpo; lo dice mi alma.
Me concentro para que a la distancia te llegue. Siento que es tan fuerte que creo que puede alcanzarte.
Quizás una brisa de viento mientras caminás o un calorcito reconfortante mientras dormís o quizás, simplemente esa sensación de que la vida te sonríe.
Tal vez cuando me veas, puedas ver en mis ojos que ellos quieren hundirse en los tuyos o, tal vez, puedas sentir en mi roce que mis manos quieren acariciar todo tu cuerpo.
..Y quizás cuando te vea, puedas escuchar a mi boca decirte que te amo sin que una lágrima recorra mi mejilla.
sábado, 23 de abril de 2011
Inmóvil
Estoy acá,
sin decir hola y sin decir chau.
Tratando de no pensar.
Porque pienso en el pasado
y te quiero abrazar,
pero después recuerdo el futuro
donde no sé si seremos felices juntas.
Y en el presente,
me contengo.
Y así me quedo inmóvil.
Sin saber qué hacer.
Queriendo hacer todo
y no haciendo nada.
Te tengo tan cerca,
pero no sos mía
ni yo soy tuya.
Te extraño,
pero tengo miedo de lastimarte;
miedo de perderte.
Así que estoy acá;
inmóvil,
pensando
aunque intente no hacerlo.
sin decir hola y sin decir chau.
Tratando de no pensar.
Porque pienso en el pasado
y te quiero abrazar,
pero después recuerdo el futuro
donde no sé si seremos felices juntas.
Y en el presente,
me contengo.
Y así me quedo inmóvil.
Sin saber qué hacer.
Queriendo hacer todo
y no haciendo nada.
Te tengo tan cerca,
pero no sos mía
ni yo soy tuya.
Te extraño,
pero tengo miedo de lastimarte;
miedo de perderte.
Así que estoy acá;
inmóvil,
pensando
aunque intente no hacerlo.
lunes, 18 de abril de 2011
Acá estoy.
Dicen que en la vida hay que arriesgarse, que hay que dejarse llevar y disfrutar; de lo nuevo, de lo desconocido.. Dicen que la vida misma es una aventura y que hay que sentirla.
Y yo, por una de las pocas veces en la vida, lo hice. Me dejé llevar totalmente, sin pensarlo, contra todo y todos.
Me senté en una pluma y viajé por donde ella viajaba sin preguntarle a donde iba, ni por qué lo hacía. Y al principio me maree, pero luego pude disfrutar del viaje y descubrir su hermosura.
Sentí cosas que no sabía que podía sentir y viví momentos que no esperaba vivir que me llenaron de alegría, mientras el viento me daba en la cara y me despabilaba para que supiera que eso, aunque pareciera irreal, era mucho más real que otras cosas que había vivido.
Y cuando finalmente la pluma aterrizó, me dejó en un lugar tranquilo y lleno de amor y dulzura, donde quise quedarme, porque ahí yo era feliz.
Y yo pensé que, arriesgándome, le había ganado la pulseada a la vida, porque había entendido su filosofía y había descubierto el secreto para vivirla.
Pero no.
La vida nunca se comprende, no se pierde ni se le gana, porque la vida misma es un continuo aprendizaje, que no se le pueden poner condiciones ni límites y que siempre te toma desprevenido y te sorprende.
Así fue como me sorprendió a mí y me bajó de mi paseo en burbujas por el cielo y me trajo hacia este lugar donde estoy. Que no sé muy bien qué es ni qué hago acá, pero que sé que por algo tenía que venir y que ya voy a encontrar lo que tengo que buscar.
Ojalá pronto pueda ganarle otra pulseada a la vida, aunque luego me de cuenta que no le gané a nadie, pero para por lo menos, por esos mares y estrellas sobre un caballito de mar, por un rato poder navegar.
Y yo, por una de las pocas veces en la vida, lo hice. Me dejé llevar totalmente, sin pensarlo, contra todo y todos.
Me senté en una pluma y viajé por donde ella viajaba sin preguntarle a donde iba, ni por qué lo hacía. Y al principio me maree, pero luego pude disfrutar del viaje y descubrir su hermosura.
Sentí cosas que no sabía que podía sentir y viví momentos que no esperaba vivir que me llenaron de alegría, mientras el viento me daba en la cara y me despabilaba para que supiera que eso, aunque pareciera irreal, era mucho más real que otras cosas que había vivido.
Y cuando finalmente la pluma aterrizó, me dejó en un lugar tranquilo y lleno de amor y dulzura, donde quise quedarme, porque ahí yo era feliz.
Y yo pensé que, arriesgándome, le había ganado la pulseada a la vida, porque había entendido su filosofía y había descubierto el secreto para vivirla.
Pero no.
La vida nunca se comprende, no se pierde ni se le gana, porque la vida misma es un continuo aprendizaje, que no se le pueden poner condiciones ni límites y que siempre te toma desprevenido y te sorprende.
Así fue como me sorprendió a mí y me bajó de mi paseo en burbujas por el cielo y me trajo hacia este lugar donde estoy. Que no sé muy bien qué es ni qué hago acá, pero que sé que por algo tenía que venir y que ya voy a encontrar lo que tengo que buscar.
Ojalá pronto pueda ganarle otra pulseada a la vida, aunque luego me de cuenta que no le gané a nadie, pero para por lo menos, por esos mares y estrellas sobre un caballito de mar, por un rato poder navegar.
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